Pues sí, me había enamorado. Aunque a día de hoy ya no sé si era amor o obsesión. Tampoco, si me había enamorado de él, o de su voz. Lo había conocido en un chat. Apenas recuerdo su Nick pero sí de su nombre y apellidos.
Él era de Valencia, sin embargo, los 1200km que nos separaban no impedían que habláramos todos los días. Primero a través de un chat y correo electrónico y, después, por teléfono. Pronto pasó de ser un extraño a ser parte de mi vida, de mí día a día y solo conocía de él su nombre y su voz. Sólo.
Habían pasado dos meses desde la primera vez que había hablado con él por teléfono. Al principio no me atrevía a decir que era amor. ¿Qué es el amor? ¿Una sonrisa? ¿Una lágrima? Sólo conocía la sensación de dolor cuando no me dormía con su voz.
Y yo, que no veía la gravedad del naufragio nadé a contracorriente y me encontré en un cambio de marea, ondeando mi bandera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario