viernes, 8 de mayo de 2015
Dulce algodón
Se enredó con el algodón de sus calzoncillos y besó el bello que cubre su piel morena. Él agarro su mejilla como si fuera de porcelana, esbozó una sonrisa y la cautivó con sus palabras "Te ves tan frágil, como una bola de cristal, y tan pequeña como una canica y me hace gracia cuando torpemente te haces la valiente. En ti hay mezcla de los extremos que se contrarrestan y confieso que a veces me cuesta seguir tu ritmo pero, te quiero pequeña." Ella lo miró fijamente, decidida a dar el primer paso y en su mundo sintió la fragilidad.
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