Sentado en una silla de mimbre, el abuelo de Marleys,Jaime, ojea un álbum de fotos que si bien lo lleva a caminar sobre el sendero de los recuerdos también le corroe la angustia.
- Hoy, es hoy- dice Jaime.- Nadie va a cambiar
eso.¡¡ El tiempo no se cambia, ni se lucha!!. Mañana seguirá siendo hoy pero más
viejo. Tal vez le salga bigote-bromea- pero seguirá siendo Hoy. No me mires con esa
cara de incrédula-insiste Jaime tratando de despertar alguna reacción en su nieta-. Si te fijas en mis ojos, están cansados de mirar. ¿En que me he
convertido? Soy esclavo del dolor, al fin y al cabo, es lo que
hace real quien soy. Yo, sigo exactamente aquí, cansado de mirar como todo se
aleja hasta desaparecer. Y yo que creía que ya había pasado un infierno, el
infierno vino después. ¿Qué he hecho? Yo solo quería quedarme para vivir. Si
supieras como miro a escondidas por miedo a descubrir que no se vuelva a hacer
de día... Supongo, ya estoy muy mayor.
Marleys callada,se sienta en la nada
buscando todo, como quien espera retener en sus manos todo el agua del mundo y
acaba aceptando, que no puede hacerlo, por más que se esfuerce. A lo que contesta-voy a acordarme de ti-.
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