El tiempo se engancha a nuestra piel
como el agua que nos hace avanzar años
sin caminar por ellos,
haciéndonos participes del presente
por las yemas de nuestros dedos
simplemente por ser primero
y por estar después.
Por emprender un vuelo temporal
lejos de todo movimiento
carente de dirección
pero lleno de SENTIDOS.
No hay comentarios:
Publicar un comentario